10 mayo 2009
Alto de La Línea, la puerta al Eje Cafetero

Por eso, mientras nos calzamos las zapatillas y seguimos toda la liturgia anterior a nuestras salidas ciclo-altimétricas (poner las

Comenzamos la medición en el impresionante puente sobre el abismo que nos permite entrar a Cajamarca. Los primeros kilómetros nos sirven para calentar, con una rampa dura al comienzo, descansos y hasta tramos en

Una recta al 10% nos hace el recibimiento a estos 9 kilómetros finales. Y si, este tramo final es muy duro; pero los continuos comentarios que vamos haciendo sobre el paisaje, las curvas de herradura, el espléndido día que hace o la inclinación de las rampas hacen que vayamos disfrutándolo realmente. En la parte central de estos 9 últimos kilómetros entramos en el bosque andino, donde cruzamos varias curvas de vaguada y nos encontramos con las rampas mas duras de toda la ascensión, con un tramo corto al 18%. Tras salir del bosque nos faltan solo un par de kilómetros desde los cuales podemos intuir donde queda el alto.
Es una lástima que en la cima no haya ningún cartel indicador del Alto. Así y todo no podemos dejar de sacarnos la foto de rigor, orgullosos de nuestra hazaña. Desde la cumbre podemos ver los últimos 4 kilómetros de la vertiente que sube del Quindío. La tentación es muy grande, pero sabemos que la vertiente de Calarcá es mucho más exigente que la que acabamos de superar. Por eso lo dejamos para otra ocasión, cuando las fuerzas estén intactas, y así poder "disfrutarla" cada metro, cada rampa...

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Bienvenido, tu comentario será publicado en poco tiempo...