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jueves, 30 de abril de 2015

El viacrucis y la flaca!

En la segunda jornada ciclística, se llegó al departamento del Tolima luego de atravesar tierras de los departamentos de Antioquia, Boyacá, Cundinamarca y Caldas, todas en los 130 kilómetros que separan a Doradal de Mariquita, que era el destino de la segunda etapa de la gira nacional del Mariela’s Cycling Leña Racing Team.
La que en el papel sería la etapa de descanso, es por sus larguísimas rectas, por sus columpios incesantes y por la temperatura del valle medio de la Magdalena, un duro escollo que superar, aunque la salida se programó temprano, el calor comienza a sentirse desde la propia salida y de no ser por el espléndido paisaje de la fértil llanura que eligió algún día el máximo capo de la mafia colombiana como su centro de operaciones, dando lugar al nacimiento de grupos armados que desembocaron en las tristemente célebres autodefensas o paramilitares, hubiese sido considerada esta una etapa reina, aunque en terreno llano.
El grupo se comportó de manera soberbia, y ante las indicaciones previas dadas, y para evitar algún percance con el pesado tráfico que se esperaba en este trayecto que hace parte de una muy importante vía nacional, se rotaron la punta en parejas que juiciosamente le ponían el pecho a la brisa cada cinco o seis minutos, permitiendo que la mayoría disfrutara de los farallones formados por la cordillera central entre los municipios cundinamarqueses de Puerto Libre y Puerto Salgar, en cuyo territorio se observan algunas aeronaves que nos indican que allí se encuentra la famosa base aérea de Palanquero; al ver los aparatos separados de la tierra por inmensos tubos que los sostienen en el aire, el monito se preguntó: “Y esos como se cayeron?, los tumbaron…?”
Ya superados los primeros 73 kilómetros, se hizo la pausa para el avituallamiento, la cual fue aprovechada para celebrar el compromiso de Yerno con Maria, aunque al parecer de manera soterrada, pues se camufló con el cumpleaños del primero y hasta se le cantó el famoso japiberdy, incluyendo en el acto una torta con velita de pólvora y todo… no hemos podido dilucidar si la estrategia se debió a la presencia de Carlomagno en el acto, o si pudo deberse a otros y más truculentos motivos.
En cualquier caso, el ambiente fue festivo y el ánimo de los 22 ciclistas y los 10 acompañantes se encontraba exaltado, hasta que como en todo convite, no podía faltar la noticia funesta y en esta ocasión corrió por cuenta de Anita, nuestra valiente compañera de ruta decidió bajarse definitivamente de la flaca, pues acusaba un desaliento que le impedía girar las bielas, aún en este terreno que no exigía un esfuerzo máximo, fue lamentable aceptar tan fatídica noticia y caló profundo en el interior del lote, pero al ver que ella nos animaba a continuar y aceptaba con dignidad el infortunio, pudimos seguir el camino en forma normal.
La carretera comienza una leve inclinación en contra desde el mismo municipio caldense mencionado y al ingresar en tierras tolimenses se inclina aún más, pues al llegar al anteriormente importante puerto sobre el Magdalena llamado Honda, se deben ganar cerca de 400 metros en altitud para llegar al destino de esta etapa; el calor que en otras jornadas fue muy intenso por estos lares, en esta ocasión dio tregua al grupo y al mostrarse el mono Jaramillo en tan solo algunos pasajes del recorrido,  la alegría al recorrer las calles del municipio de donde saldría la etapa más esperada al día siguiente, se dejó ver en el rostro de todos los compañeros de ruta.
Al llegar al hotel que fue descrito certeramente por la Hormiga como una “Iglesia-Hotel”, los nervios se dejaban ver en algunos que rápidamente sacaban de sus maletines y bolsillos sobres con geles, líquidos y hasta cápsulas (tabletas, comprimidos, etc) que ingerían con afanosa velocidad, tal vez preocupados por la recuperación de sus piernas para enfrentar la ascensión del día siguiente, o porque no, pensando en la celebración tradicional de esta fecha tan importante en el calendario católico en la que  con el lavatorio de los pies, algunos suelen incluir los famosos “siete potajes”, que terminan siendo un verdadero banquete que conmemora una cena muchísimo más humilde en la que el nazareno habló por última vez a sus doce apóstoles.
Las cartas estaban echadas, por eso, aunque más de uno se esforzó por conseguir el mejor alimento y recuperar mediante masajes suministrados por una bella doncella las fuerzas perdidas; los primeros se toparon con un hosco italiano que debió dejar su natal Sicilia huyendo de la justicia, pues era más grosero que un parcero de Carambolas y la masajista resultó haber pasado por la edad anunciada cerca de 50 años atrás; las pastas napolitanas no fueron deleitadas con igual  gozo por la mencionada personalidad del dueño del restaurante y los masajes fueron incluso rechazados por los más exigentes miembros del colectivo Marielo’.
El sueño no fue fácil, pues al parecer rememorando las condiciones sanitarias de la antigua Galilea, Samaria o Judea, para acercarse más al Nazareno, los baños no tenían puerta divisoria, sino que eran separados del resto de la habitación por medio de una puerta tipo saloon del viejo oeste, que seguramente relacionó el diseñador con el oriente medio… vaya uno a saber; lo cierto es que ante la pobre privacidad, los compañeros de cuarto sucumbieron ante los efluvios insanos emanados por los depósitos de sus congéneres.
Por eso, no fue difícil levantarse muy temprano en la madrugada, para salir a disfrutar del aire fresco de Mariquita, antes de hacerle tributo a su nombre en la habitación compartida; el desfile mañanero comenzó aún antes de que los jilgueros entonaran sus primeros cantos e increíblemente algunos conservaban el deseo de ingerir alimentos, claro que al interrogárseles aceptaban que realmente lo hacían como la tarea que el niño aplicado realiza a última hora consciente de que le será tomada la lección en las siguientes horas… y así sería.
Los “cuchos” madrugaron a enfrentarse a la montaña en este sagrado viernes santo, y con ellos iniciaron la marcha otros no tan añosos como el Alcalde, Yerno y Gaviotini que sería sin duda la revelación de la jornada; los demás, poco a poco despertaron sus piernas para iniciar el desfile hacia la cumbre del coloso, incluso la ansiedad era tan evidente, que tomaron la foto de recuerdo sin que se hubiesen presentado todos los ciclistas a línea de salida.
Quienes ya conocían la cuesta y habían sufrido sus rigores, rodaban silenciosos y cabizbajos en el medio del pelotón, mientras uno de los que la hacían por primera vez, orientaba el rebaño siguiendo las indicaciones dadas previamente por la junta directiva, se trató de Vicario, quien codo a codo con Médico y en ocasiones con Leña, rompieron el pesado y húmedo aire que acompañaba esta primaveral mañana tropical.
Los primeros compases fueron sosegados y aunque por sectores aún se percibía la humedad que demostraba la intensa lluvia caída durante gran parte de la noche, lo más agobiante era la sensación de pesadez que conlleva un porcentaje elevadísimo de humedad en medio de un calor que a pesar de la hora, no debía ser inferior a los 25ºC; el respirar agitado era tan solo el preludio de una jornada extenuante, pero llena de satisfacciones para los valientes viajeros que se prepararon intensamente para asumir el reto.
La velocidad crucero permitía que el grupo se mantuviera unido, las rampas dóciles del inicio de la cuesta fueron superadas con regocijo por todos los ciclistas y hasta pudieron disfrutar de la lenta elevación del astro rey desde la parte posterior de la montaña, para dejar filtrar sus primeros rayos sobre pastizales de verde intenso donde despertaba penosamente el ganado, y sobre frutales de Mangostino una extraña fruta que es el orgullo de esta hermosa región del centro del país; las miradas se cruzaban con cultivos de aguacate y bellas fincas veraniegas que adornaban una hermosa vía asfáltica, que sin embargo, pronto se convertiría en un verdadero monstruo que a semejanza de un dragón escupiría fuego sobre los agotados músculos de las piernas de los pedalistas; el veredicto estaba dictado, la ‘primera estación’ del “viacrucis de jueves santo” se cumplía dos siglos después y no en Jerusalén,  la “sentencia de muerte” era aceptada con humildad por los integrantes del pelotón.
Después de infinidad de curvas que hacen menos evidente el ascenso paulatino, se llega a Fresno, el paisaje
de viejas casas sobre la ladera de la quebrada montaña, dan la sensación de un pesebre gigante rodeado ahora por cafetales coloridos y por bovinos que dejando atrás el blanco se tornan orejinegros; las rampas a la salida de este municipio del norte del Tolima, despiertan del ensueño y recuerdan que para alcanzar la meta habrá que soportar intensos dolores durante el viaje.
Tan solo salir del pueblo y se extraña la filosa lengua del pájaro d’oro, mientras se divisaba el hermoso paisaje, nuestro insigne compañero ha perdido la rueda del lote y ya será muy difícil que la recobre; sin embargo, no será el único, solo unos kilómetros más adelante del casco urbano, el Profe demuestra que su reto no es seguir a nadie, se dedicará a pedalear a su ritmo buscando la única meta importante, coronar los más de 80 kilómetros del coloso páramo de Letras.

jueves, 23 de abril de 2015

NUEVO FOTOGRAFO GRUPO


NUEVO FOTOGRAFO

Se hace un llamado a la comunidad Mariela para que tomen la reporteria grafica del grupo, teniendo en cuenta:

contar con el aval del Capo Escuadra

haber aportado para la compra de la camara fotografica

no faltar a ninguna salida del grupo

delegar funciones reporteriles fotograficas cuando no asista por cualqueir razon


montrar el mismo dia de las tomas las fotos en el blog, en el chat y en facebook

conseguirle memoria de calidad y capacidad adecuada a la camara, se daño la que tenia

cuidarla y protegerla como patrimonio comun que es, en caso de daño o perdida responder


ESPERAMOS SE ANIME A SER EL HORACIO GIL OCHOA DEL GRUPO, 


martes, 7 de abril de 2015

El primer día... fotos de Anita (hija de Leña)

El oriente antioqueño es por tradición un destino ciclístico en Antioquia, muchas de las clásicas locales trascurren por sus verdes paisajes y el grupo Marielo’ se desplazaba alegremente por estos lares; el pedaleo constante les permitió ganar kilómetros, mientras disfrutaban de la compañía mutua y compartían las expectativas de cada uno para este periplo que con más de 600 kilómetros, les permitiría acercarse cada vez más a su propio interior, con la vital ayuda de los compañeros de ruta.

Atravesaron campiñas de Guarne, Rionegro, Marinilla, Santuario, y después de disfrutar de la agradable vista de la planillanura alta, verde, mágica, se encontraron con el peaje que da inicio a la parte empinada de la carretera y que lleva al famoso Alto Bonito; allí, comienza a cambiar el paisaje y la vía se inclina hacia abajo, esto permite un descenso largo  que después de 12 kilómetros atraviesa la entrada al municipio de Cocorná en una curva de vaguada; poco más adelante, la neblina acompañó al lote por cerca de 6 kilómetros, por lo que el paisaje se tornó oscuro y la noche pareció hacer presencia a mitad de mañana, las espectrales sombras se confundían con el panorama y era difícil interpretar sus contornos, hasta que ya desde muy cerca se admiraba a esos hombres que cubiertos únicamente por valor, atravesaban la bruma como ángeles rodados.

A esta altura, ya Monstruo y Barriga habían hecho el retorno despidiéndose y  deseando la mejor de las suertes a sus compañeros, por eso, el grupo completo estaba formado por 21 pedalistas a falta del Yerno, quien llegaría en horas de la noche al primer destino para continuar el recorrido en bicicleta, se pensó entonces que con este valeroso integrante podría llegar el aparentemente compungido Pala, pero a través de las redes sociales, informó que no intentaría hacer dicho recorrido en carro, pues había riesgo de que su flaca sufriera algún daño, todos entendieron pues la percepción de desgracia es inherente a nuestro estimado amigo, es más debería ser este su epíteto Yeta y no Pala.

Al atravesar las nubes que se encontraban sobre el pavimento, se pudo apreciar un bellísimo paisaje que incluye el famoso bosque húmedo tropical, donde los altos árboles de ramas verde oscuro intenso comenzaban a iluminarse por el brillo del astro rey que lentamente escalaba la cima de la alta montaña de la cordillera oriental para iluminar la cordillera central, por donde transitaban.

Ya estaba cerca la zona de alimentación y al llegar al punto destinado para esta, la alegría era plena y la camaradería explotó al poder compartir las sonrisas de frente y no solamente en forma lateral como se logra en carretera; como era de esperarse, los más hambrientos fueron el Profe, Morales y Gorila, quienes consumieron sus platos ávidamente, mientras otros aprovechaban para acomodar sus bebidas, comidas y extraños sobres de diversos colores que llevaban en los bolsillos, en eso sobresalió Vampirín que los llevaba repletos.  Quienes fueron acompañados por familiares, aprovecharon para compartir su primera parada en carretera con ellos, y se les vio muy felices de hacerlo, estaban ahí, Hormiga con esposa y dos hijos, Profe con esposa e hijo, Carlomagno con hija, Leña con hija, Médico con esposa y Gaviotini con su señora.

lunes, 6 de abril de 2015

Semana santa, la vía de "La dolorosa"... el páramo de Letras y al alto de Minas.

El campeón final, con la "maglia rosa"
 Aunque las expectativas eran altas, la satisfacción ahora es mucho mayor; la gesta de semana santa al interior del grupo Marielo’ fue realmente apoteósica, es muy difícil plasmar en palabras la satisfacción que embarga a esta redacción y que ha sido compartida con la mayoría de los excelsos integrantes del lote que rodó por las carreteras colombianas al unísono durante este largo puente santo.
Para comenzar, es absolutamente necesario agradecer a cada uno de los participantes de este espectacular paseo, porque fue un extraordinario itinerario por nuestro país, que una vez más nos demostró que lo más valioso que tiene (y de lejos) es su gente; esos pálidos que aprendieron de los africanos a disfrutar del trópico y se mezclaron con los dueños de la tierra para heredarnos la humildad y el regocijo de ayudar a los demás en una minga tradicional.
El orgullo aflora con fuerza cuando se disfrutan momentos sublimes donde la camaradería y complicidad están delante de la rivalidad y el reto es únicamente consigo mismo, sin que cause ningún orgullo el vencer al compañero que se esfuerza por entregar lo mejor en la ruta y en cada descanso del camino.
Orgullo estar acompañados por las promotoras, impulsadoras y mástiles del día a día, ellas esposas, novias, hijas con su sonrisa y aliento nos permiten esa vuelta al pedal que pensábamos seríamos incapaces de realizar y nos entregan su energía para mantener la sonrisa en medio del intenso dolor que produce el esfuerzo máximo y el agotamiento consecuente.
El regreso es pleno, y sin embargo, genera un vacío profundo, la casa es grande al compararla con el recuerdo de los días previos a la partida, ahora somos más pequeños, ahora sabemos que podemos empezar a crecer, a colocar el ladrillo diario que permitirá construir ese inmenso castillo que llevamos dentro y solamente aprenderemos a diseñar con el aprendizaje de entregar, entregar lo mejor a los demás, porque seremos más grandes entre más vacíos quedemos.
La reflexión de la semana que conmemora la crucifixión de aquél hombre llamado Jesús, que ofrendó su vida para ponernos el listón más alto, para que entendiésemos que nada somos sin el “amaos los unos a los otros, como yo os he amado”, como hermanos que somos; quien nos mostró como el  respeto, magnanimidad, generosidad y bondad no son patrimonio de ninguna religión; “Jehová”, "Iesu", "Iesua", “Joshua”, “Yeshua”, “Yahvé”, “Yehoshua”, “Yahweh” o “Jesús”, nunca creó iglesia alguna, nos mostró el camino solamente.
El miércoles de la semana mayor no es festivo, no hay conmemoración y los cristianos de todo el mundo como los musulmanes, budistas, maoístas, judíos, hindúes, agnósticos e incluso ateos, se levantan a realizar sus quehaceres como la mayoría de los días del año, pero un grupo de 24 ciclistas, junto a 11 acompañantes y cuatro vehículos se encontraban nerviosamente en una calle de Medellín, su propósito era iniciar el periplo, que como cada año, recordaría el padecimiento de Jesús al revelar su visión de comunidad que discrepaba con la de las élites reinantes.

lunes, 30 de marzo de 2015

Fotos de ayer y atrasadas y vaticinios para el paseo de semana santa.

La expectativa se confunde con el nerviosismo y hasta el peristaltismo se eleva hasta el punto de producir disentería en algunos de los viajeros de semana santa; las risas nerviosas al interior del grupo reemplazaron la algarabía de otras salidas y después de la aclaración acerca del espíritu del paseo, afortunadamente no se escucharon cábalas ni envites, solamente la Hormiga lo notó, y evidentemente  se debe a que después de hacer su show de lisiado, pretende que su victoria sea más espléndida.

Otros tienen el reto de terminar con salud y energía suficiente para disfrutar un logro que únicamente unos pocos osan intentar, pedalear en cuatro días cerca de 600 kilómetros, e incluir en el recorrido dos de los más importantes puertos de la geografía patria a sabiendas que uno de ellos es el más difícil de todos los que se han conocido en competencia ciclística alguna a nivel mundial, es loable.

Como siempre el más expresivo fue Sigilo, quien advirtió que se encuentra en perfecta condición física y que será una sorpresa en las cuatro extenuantes etapas, mientras con “nadadito de perro”, Leña se hace sentir en cada repecho del camino, haciendo que los favoritos miren por el rabillo del ojo con desconfianza y temor; a propósito, en vista de la ausencia de Mary se duda respecto al rendimiento de nuestro apreciado Bedoyeta, pues no tendrá el mismo aliciente que en tures pasados, aunque algunos malintencionados duden de que solamente ha servido de aliciente…

Vampirín que no logró ser reconocido como ‘Gordana’, intenta la puesta a punto con las consabidas ayudas ergonómicas y se arriesga a terminar con “fiebre” después de la segunda etapa, como ha ocurrido con anterioridad, pero su inquebrantable deseo de no dejar coronar a Bedoyeta los altos, le obliga a disparar el lance.

Carlomagno da indicaciones sobre los descansos y soterradamente autoriza la debacle en puntos de la vía que le permitirán lucir sus condiciones y dejar rezagados a aventureros que por primera vez intentarán la osadía, y creyéndose acompañado por su escudero Zurriburri, pretende humillar a los más dóciles indicando puntos de reagrupamiento al coronar los altos; lo que desconoce es que en su interior el granuja compañero le tiene preparada una celada y le atacará con fuerza intentando hacerle perder el ritmo.

martes, 17 de marzo de 2015

El tren al sur...

En esta oportunidad nuestra crónica está basada en la ahora conocida disidencia que fue montada por algunos renegados integrantes, quienes encabezados por el señor Vampirín, nos invitaron a acompañarlos en su extenso recorrido por el suroeste del departamento, el cual fue decidido ante la menos extenuante ruta programada oficialmente por el MCLRT.
Nos dirigimos entonces por la ruta que conduce al sur del valle de Aburrá, junto a 8 ciclistas ataviados con uniformes de diversos colores, cuya única uniformidad consistía en el balanceo de sus piernas haciendo girar las bielas; sobresalían entonces el enorme apéndice adiposo del abdomen de Vampirín y la raída camiseta con el letrero “Bugalagrande” del Caleño y mientras cuatro se los asistentes lucían el uniforme Marielo’ blanco, Monstruo decidió asistir con el de color negro; por consiguiente el grupo era colorido y dispar.
El mencionado Vampirín lució un uniforme que le permitió lucir su antioblongo perfil, y en donde se leía el nombre con el que desea ser conocido ahora el misterioso miembro del grupo, que es acusado de disidencia por buena parte del grupo, el epíteto que quedó registrado en varias fotos como prueba es el de GORDANA.
El descenso hacia Bolombolo después de superar el municipio de Caldas, se realizó en forma relajada y nuestros ruteros compartían experiencias mientras dejaban rodar sus flacas;  superamos entonces los municipios de Amagá y Titiribí sin detener la marcha y una vez en el sitio donde la Hormiga sufrió la fractura de su brazo en un absurdo accidente, se hizo la primera detención cuyo objetivo era solamente recargar líquido en sus caramañolas.
Sin embargo, como muchos vaticinaron Vicario se despidió para emprender el regreso desde este punto y explicó que compromisos familiares le obligaban a estar en casa antes del mediodía, todos parecieron entender, pero se extrañaron ante la decisión de Monstruo de continuar la ruta, pues había insistido en que se devolvería con Vicario, pero ante las sensaciones musculares cambió de opinión… se arrepentiría?
El camino hacia La Pintada fue placentero, el clima acompañó y abrazó al lote, pues con una sombrilla nebulosa impidió que el mono Jaramillo calentara el asfalto y la temperatura, con lo que nuestros eximios pedalistas mantuvieron el ánimo arriba sin perder tanto sudor como era de esperarse al recorrer esta travesía que bordea al río Cauca en contra de su torrente, y que aunque con hermosos paisajes regularmente mina las fuerzas de los deportistas en especial por el intenso calor que deben resistir.


jueves, 12 de marzo de 2015

El Calvario o el viacrucis... (fotos al final)


El Calvario es el caserío donde la cuesta se torna más dura, y el suplicio es real, a su paso recordamos que se trataba solamente de una etapa de preparación para la semana santa y no podemos dejar de pensar en el tenaz sufrimiento infringido por los romanos a aquél hombre que solamente predicó el amor por el prójimo, insistiendo en que todos somos hermanos.
Tal vez, el recordar esa visión de vida, nos retrasó en la publicación de esta crónica; porque la intención de esta editorial no ha sido nunca, y espera que jamás sea ofender a alguien, y como nos lo enseñara ese famoso judío que fue crucificado por el temor de las élites eclesiásticas de su época a perder su infausto poder, debemos compartir y no competir.
Nos referimos a la deprimente atmósfera que se ha tomado el programa de semana santa en el seno del grupo Marielo’, ya somos varios los que hemos puesto en duda nuestra participación en el sagrado paseo de la semana mayor, y uno de los motivos es que no deseamos competir, menos aun cuando se trata de una tradicional salida que después de muchos años, nunca ha sido más que un reto personal y una satisfacción grupal.
Disfrute pleno, sin perdedores...
Pareciera ser que quienes han vivido pocas de esas experiencias con el lote Marielo’ y tal vez por ello no entienden la filosofía de este viaje, tienen  tan elevado poder de convicción, que han arrastrado a algunos de los más tradicionales y comprometidos concurrentes hacia la pesadumbre de la rivalidad, de la disputa, de la carrera, de la pugna…
Es vital, es fabuloso hacer conjeturas en nuestro bello deporte, es también entendible que nos retemos mutuamente y personalmente a superar a nuestros compañeros en el itinerario escogido, eso ha sido la constante en los ya más de 6 salidas de semana santa y las otras muchas a distintos destinos realizadas en dos o tres días; pero nunca ha sido realmente importante el orden de llegada al destino de cada etapa, nunca ha sido lo primordial, como parece serlo ahora.
Esta es tan solo una opinión, pero como hemos reconocido ante todos los integrantes de este colectivo que han querido escucharnos, somos los primeros en defender al grupo y estamos dispuestos a sacrificar lo personal en aras del entendimiento y el compartir con quienes nos volvieron amantes del ciclismo hasta donde se nos quiera aceptar; primero que nada porque antes que ser ciclistas, somos Marielo’s, y es para nosotros un verdadero orgullo.
La invitación entonces, es a que desarmemos nuestros corazones y nuestra mente, y sigamos los sabios concejos de nuestro dilecto pájaro d’oro que insiste cada vez que sus piernas no dan más: “bobos, creen que es una carrera… que van a saber!”; y retomemos la filosofía inicial de nuestras excursiones, osea a divertirnos y compartir.
Las reflexiones nos devuelven al Calvario, y recordamos que falta aún un largo camino a casa, sin embargo el reunirnos con el lote después de su prolongada detención esperándonos, nos devuelve las energías para continuar la ruta; el recorrido después de superar el alto, es un sube y baja suave que conduce al municipio cafetero de Fredonia, allí un segundo avituallamiento nos permitirá seguir en terreno ascendente hasta las inmediaciones del valle de Aburrá, por la vertiente sur.

martes, 3 de marzo de 2015

Fotos El Tablon, Feb/ 28 y Marzo 1 de 2015

click en el enlace y observe el complemento a las fotos ya publicadas.


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La tradicional vuelta a El Tablón.

Era una mañana fría, la lluvia que se precipitara en la madrugada anterior mantenía el pavimento mojado, por lo que hubo algunas dudas en el momento de salir de casa; habían pactado una ruta conocida, que después de tantos años era ya una verdadera tradición, aunque aquella lejana primera vez, el recorrido finalizó en el casco urbano del bello municipio que aunque más conocido por los personajes (buenos y malos) que surgieron en él, es la tierra del tigre… el tigre de Amalfi.
Los morrales se apiñaban en la silla posterior del vehículo, por cuanto la maleta del mismo se encontraba llena con los alimentos que harían parte del menú que disfrutarían en las siguientes 24 horas; eran 19 los ruteros que se dirigían al nordeste del departamento, pero al comenzar a rodar, algunos invitados se unieron al lote con la intención de hacer parte del recorrido, entre ellos se encontraba el Míster, el mismísimo Alan que según se rumoreó, no quiso hacer parte de este recorrido y decidió ir hasta el alto de La Quiebra y regresar a casa el mismo día.
El avance se vio retrasado por algunos inconvenientes técnicos de salida, y más aún por la hiperpericia del mecánico de turno, quien ante un pinchazo del Yerno de forma diligente cambió el neumático y entregó su trabajo saliendo raudo en busca de otra labor, pero como quedó demostrado, la ineptitud es la mejor compañera de este pajarraco mecánico, pues tan pronto el implicado quiso ponerse en camino nuevamente, una explosión demostró que la llanta había quedado mal montada y se dañó el neumático quedando varado una vez más.
Superado este infausto incidente, el camino se abrió a las ruedas de nuestros heroicos ciclistas, no así el cielo que se mantuvo encapotado la mayor parte de la mañana de este veraniego sábado de febrero; claro que eso no impidió que disfrutaran el camino y el bello paisaje que rodea el recorrido del río Medellín hasta convertirse en el Porce, justamente a la altura de la zona referenciada con este nombre, se hizo la consabida detención para la ingestión de nutrientes.
Por cuestión de gustos, unos tomaron las viandas en el tradicional Punto y aparte, mientras los demás lo hicieron en el restaurante de al frente, aún no se sentía resentimiento en las piernas, aunque habían llegado aproximadamente a la mitad del camino de esta exigente jornada; la alimentación fue moderada, aunque para no desentonar fue copiosa en el caso de algunos que no pierden la oportunidad para ‘atragantarse’ con todo lo que encuentran a su paso.  Al cabo de unos minutos, cuando se disponían a reiniciar la marcha, vieron sorprendidos como en el fondo de alguna caramañola se podía ver un extraño sedimento que ocupaba un importante porcentaje de la misma, sin embargo, la dudosa explicación indicó que se trataba de un poco de sales de magnesio que se habían anexado a la bebida.
El paisaje montañoso da paso a una planillanura extensa que bordea al río Porce y que permite apreciar colinas verdes con pastizales que disfrutan cientos de semovientes complacidos por el estupendo clima, que sin ser soleado, mantuvo una fresca temperatura muy conveniente para el disfrute de la bicicleta, por eso los ánimos permanecían encumbrados y la camaradería volvió a ser la principal compañera de los siguientes 60 kilómetros, cuando se rodó sin más pretensiones que disfrutar de la compañía y ganar metros al camino.

lunes, 23 de febrero de 2015

Santa Rosa de Osos... llena de osos! (fotos al final)

Nuevamente Kairós fue benévolo con los ciclistas y se pudo disfrutar de una hermosa mañana tanto en el valle de Aburrá, como en la zona de la cordillera central en la que transcurrió el periplo Marielo’ preparatorio para los retos que siguen, el primero de ellos, una visita al viejo conocido del norte: Amalfi, y la otra el periplo de semana santa.
Con ellas en mente, el grueso lote comenzó a rodar muy temprano por la autopista norte, pero en esta ocasión sin ser admirado como en otras ocasiones por su homogeneidad; esto debido a la total falta de uniformidad del mismo, que incluso, hizo pensar a los curiosos que era uno más de los innumerables colectivos que los domingos desfilan por las vías cercanas a la capital de Antioquia.
Si sumamos a la diversa opción de uniformes Marielo’s, la de tantos cicloturistas que se unieron al lote, no había claridad de quienes rodaban en la extensa serpiente multicolor; el ritmo suave permitió sin embargo, que los más parlanchines dieran rienda suelta a sus delirantes juicios sobre los “pódium” de las salidas.
Fueron muchas las cábalas hechas por los dicharacheros Hormiga, Vampirín y Pala, quienes parece que se han propuesto hacer del paseo de semana santa una competencia, pero eso solamente demuestra el enorme temor que les produce el recorrido programado para el ya tradicional reto de la semana mayor.
Claro que las voces de estos locuaces compañeros fue tan robusta únicamente por la inexplicable ausencia del “pájaro d’oro” que cumple además la función de “radio d’oro” en el lote, y que según se dijo se ausentó por temor de no estar a la altura del resto del pelotón en esta dura etapa;  miedo compartido por el emérito Animal, quien ante su lamentable demostración de la semana anterior, fue incapaz de contener su deseo de adelantarse al lote mientras este se encontraba en el receso de avituallamiento.
No fue esta la única pérfida estrategia desplazada en la jornada, otra muy comentada se dio durante el ascenso a Matasanos, donde Colmillo hizo recordar a otro ausente, Cuneta, por el amparo tras vehículo que usó como estrategia para adelantarse y puntuar en el premio de montaña de primera categoría mencionado.

martes, 17 de febrero de 2015

Requiem y crónicas atrasadas... ah, y todas las fotos que faltaban! (Fotos al final)

Un trozo de manzana en el momento en que las últimas fuerzas me acompañaban, dieron inicio a una relación marcada por la camaradería y lealtad, tanto en la ruta como fuera de esta; siempre rodaba preparado y la fruta era su principal arma para enfrentar las duras cuestas, donde su temple, entrega y por sobre todo sus excelsas condiciones le hacían brillar.
Todos le llamábamos Gaviota, pero hasta donde he podido indagar, nadie sabe a ciencia cierta por qué; aunque sin duda tiene que ver con la forma como tomaba las más duras rampas y las encumbraba como si fuese volando, haciendo evocar el sutil aleteo de esos Láridos que recuerdan a los náufragos que cerca habrá tierra firme.
Después de tantos años compartiendo la geografía patria, no puedo evitar el nudo en la garganta cuando recuerdo que no volverá a acompañarnos en las duras jornadas; pienso en su acertado consejo y la palabra de ánimo que salía de su boca ante la ‘afugia’ de cualquier ciclista del lote; pero, también pienso en la fortaleza de ese hombre que ante la adversidad, levantó siempre la cabeza y cordialmente atendió a sus amigos cuando le visitaban.
Un par de años atrás, le acompañé en el infortunado trance de la súbita viudez, y poco tiempo después nos reímos de anécdotas que también compartimos con su esposa, Martha, la muy entregada y simpática acompañante de algunas rutas, quien lo cuidaba como a hijo bobo, como también hizo con quienes rodábamos junto a su eterno compañero.
Juntos recordamos la ocasión en que con un mensaje de texto invité al grupo a la salida dominical con la exhortación a llevar “yesca” para encender la leña que se repartiría en el recorrido, y sorprendido recibí la llamada de Martica unos minutos después, quien con tono de reproche preguntaba: “Quien es esa tal Yesica?...” , reímos mucho.
Fueron muchas las anécdotas, muchas las experiencias, pero muchas más las enseñanzas de Gaviotica, y sin duda la motivación que sembró en mí, no solamente para enfrentar con pundonor la ruta, sino, principalmente la actitud frente a la adversidad, al infortunio, serán compañeras por el tiempo que me queda; como olvidar que aún en una situación irremediable, conociendo las cercanas consecuencias de su padecimiento, se arriesgaba a soñar con nuevos recorridos y nos animaba a realizarlos.
Una imagen que no podré borrar jamás de mi memoria, se grabó en la penúltima visita, cuando entré en la habitación de hospital donde se encontraba, lo hallé de pie, y con su enérgica voz me dio la bienvenida mientras me presentaba al médico que le trataba, y se mantuvo erguido a pesar del evidente dolor que sentía; sería la última vez que lo vería tal como era, un hombre vital.
Continuamos con la rutina, continuamos con la vida, porque lo único que realmente nos es común, es que vamos inexorablemente a recorrer el mismo camino, solamente que como para no perder la costumbre, Gaviota ascendió más rápido, se adelantó en la última ruta y nuevamente se llevó el galardón final, por eso: hasta siempre compañero!