Y podemos despedirnos, añorando que el año que ya llega, nos arreglen vías fundamentales para nuestro deporte, como la vía a las Palmas, la vía a Bolombólo, y hasta la carretera antigua al mar, es decir, la de Boquerón.
Mientras la nueva temporada se avecina, los Marielo’s, se van de farra, y es que ya es una tradición, la reunión de fin de año; que en esta oportunidad, debido al daño en las carreteras de oriente, se traslada a la ciudad, lo que a su vez, hará posible la participación de más compañeros.
Departir con nuestras cómplices, que en este caso, se trata de nuestras esposas, es un motivo de elevada complacencia, pues, en ocasiones, son ellas las que mayor sacrificio realizan, para que podamos compartir cada semana de nuestro bello pasatiempo.
Desde esta tribuna, queremos dar las gracias, a cada uno de ustedes, que se han entregado en cuerpo y alma, para que cada día, añoremos estar en la carretera, compartiendo y aprendiendo mucho más que ciclismo; por que compartir con gente tan especial, nos permite crecer como personas cada día, y haciendo lo que más nos gusta: “sufrir” sobre la flaca, se convierte en todo un placer.
